Ayer.
Salimos a las 18:40 para CartaGENA. En un Talgo mugriento de esos habituales para mortales que no tienen #jetprivado (no, aún no estamos en ese caché). Llegamos casi 4 horas después, todo el camino de espaldas a la marcha, con los vértigos tomando carrerilla en mi puta cabeza. No enfocaba ni el minifuet que me metía en la putaboca (usar la palabra putx delante de cada cosa en lo que quieras meter énfasis hace que a la Peña se le quede un 300% más lo que decimos. Fdo: @aleix_moya . Y doy fe de ello. Y también es que me ENCANTA la palabra).
Volviendo al tema. Llegamos a eso de las 22’30 a CartaGENA, y nos esperaba un taxista sin cartel ni nada…ahí, mirándonos esperar (ilusos esperando un runner con cartel de MUEVELOREINA). 50km de taxi hasta la #discotecadeloscojones , nos recibió la mágica Kathya, que fue lo mejor de la noche de calle (junto con los que nos tuvieron entre algodones, djs y camareros). Quieres esto, que necesitáis, pillamos pizzas, ibuprofeno, masaje para aliviar los vértigos…en fin, un gustazo de mujer. Pero lo que iba a ser hacer la prueba de sonido e ir al hotel, acabó siendo campamento en las camas balinesas de la zona vip de la discoteca (si, de esas que los niños de 16 años pagan a 250€ la cama). Hicimos campamento allí porque no podíamos hacer la prueba ni ir a ducharnos ni arreglarme ni na: teníamos que esperar a que trajeran una mesa para poder enchufar el ordenador porque al parecer en el rider no había quedado claro. Y esto después de contarnos Kathya que se habían pirado hasta madrid ese mismo día a por unos DIs…no a por el oso del madroño no, a por unos DIs porque en Murcia no se hacen conciertos y nadie tiene DIs en los casi 900km2. COOL (and the gang). Cuando por fin llega la mesa, probamos, todo bien, y ya solo nos quedaba esperar en esas comodísimas camas balinesas, “eso es así”, a que nos toque salir.
Entre el reggeaton acelerado, los niños de 14 años en mockasines y camisa azul cielo entrando al VIP para quedarse mirando al infinito mientras suena 4 veces casi seguidas BienDuro, las niñas que parecían señoras de 40 años, robustísimas y antiguas y las cachimbas a 40 pavos…Yo estaba agonizando. Era como no poder salir de JardinesdeTabarca. Y joder, qué manera de taladrar la cabeza destrozando canciones.
Con esas ganas nos esperaban y con esas ganas nos subíamos al escenario. Niñas obligadas a entrar con cuñas o tacones y chavales obligados a no llevar zapatillas…estamos locos? MUEVELOREINA en mockasines y tacones de aguja. “Eso es”.
Una vez me subo al minúsculo escenario, entre el líquido del humo que estaba mojando el suelo, las fila que resbalan del copon, mis mareitos, los niños dandose la vuelta, algunos otros escribiendo en el móvil “ponme techno”, otros directamente pirándose…me sentí como un grupo corista de cualquier garito nocturno de Benidorm en pleno febrero. Asistí a nuestro futuro como MUEVELOREINA, cuando se dice lo de “un día miraremos y diremos qué fue de los muévelo?”, ESO. Qué sensación más horrorosa. Cuando me bajo del escenario y la gente nos felicita siempre les digo que si ha sido como ha sido el concierto es por la energía que ellos emanan y que nos hacen emanar…
En esta #putadiscotecaa50kmdemurcia solo quería lanzar el micro y darle a alguno en la boca.
Y aún a pesar de todo, hubieron algunos fans súper súper súper entregados que vinieron adrede hasta ese lugar perdido de la mano De Dios rodeados de niños que nada tenían que ver con nosotros y con ellos y si, lo dieron todo y solo por ellos valió un poco la pena. Por ellos y por la pasta. “Eso es así”.
Pasta que nos pagaban la mitad por adelantado y la otra mitad en fajos de 20 y de 10 (una cantidad que no es para dar en billetes de 10 y de 20, estamos?). Hicimos como media hora de bolo, a las 04:30 ya habíamos terminado…pues hasta las 05:45 no nos dieron el dinero. Y porque nos metimos en su despacho directamente a que nos dieran la pasta, nosotros no nos teníamos por qué esperar a que ellos discutieran sus problemas de incontinencia.
Así que una vez contado el cash, Edu súper encantador como Kathya, enrolados desde hacía poco en una relación juntos y con una serie de catastróficas desgracias vividas en solo un día (real que tenían la negra)…nos llevó al hotel.
Si se le podía llamar Hotel.
Entre el olor a tapa en todo el putohotel, el suelo de hospital, las luces en forma de timón, las colchas de tu bisabuela muerta, almohadas como el culo de kimkardashian pero hecho en Brasil y con cemento, y las camas igual de duras…dormimos. Y joder si dormimos. Como ángeles. La noche fue agotadora.
Y el despertar aberrante.
Media hora de discusión con el tipo putopesado del hotel al que Aleix le pidió unas 10 veces que pidiera ya un taxi si era verdad eso de que teníamos una putahora hasta llegar a la estación de cartaGENA: “no vais a llegar a pillar el tren eh? Pero seguro que un taxi? El bus tarda una hora y es casi gratis. 60 de taxi eh? y 50km…
- Mmmm, si, Ya, nos pides un taxi?
- A qué hora pilláis el tren?
- A las 13:50
- No llegáis eh?
- Nos lo pides ya?
- Y es domingo
- Nos pides YA el taxi por favor?
- Vale, me firmas aquí primero? Entonces os pido un taxi? Seguramente será más de 60€
[voy a dejarlo aquí…porque me estoy cabreando otra vez solo de recordarlo].
Así que cuando ya estaba todo el pescado vendido, el dinero en La Bolsa, y el taxi pedido…nos invitó a salir fuera a esperar al taxi.
Enserio Murcia, se que eres otra cosa, pero ese día, en ese putopueblo, bajo ese putoinfierno de sol abrasador y esa estampa de walkingdead, solo me diste ganas de huir. Pasamos 2 carteles indicando un lugar que se llamaba “Los Infiernos”, me explicas?
En fin…la guinda no fue la de onepath no, la guinda fueron los 4 bares con olor a vomito kebab y amoniaco que habían alrededor de la estación y que obviamente descartamos para tomar un simple café y poder subir de una puta vez al tren….
Joder. Qué sábado.
Y los valencianos bailándose la noche noventas en mi cara.







